De dónde viene la idea del Palmetum de Santa Cruz de Tenerife.

La evolución del planeamiento de la zona de Cabo Llanos: historia urbanística del entorno de El Tanque, y el Auditorio, donde se encuentran el Palmetum y el Auditorio Adán Martín. 

La idea del Palmetum en la montaña de basuras aparece por primera vez en el programa electoral de ATI de 1983, redactado por Adán Martín. 

 

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Antecedentes. La gestación del inicio del cambio de la morfología urbana de la ciudad. El comienzo de la supervelocidad.

“El crecimiento de Santa Cruz ha estado condicionado en gran parte por las barreras físicas que impone el territorio, el macizo de Anaga por el norte, y por el sur el Barranco Santos, y luego superándolo, hasta le barrio del Cabo de Llanos y la Refinería, donde actualmente se frena este desarrollo. El crecimiento hacia el sur sobre el borde marítimo ha sido condicionado por una ida de la ciudad basada en la singularidad y la imagen representativa de esta fachada al mar.”[1]

El tipo de asentamiento producido en la zona viene condicionado por dos actividades: “en los momentos iniciales como baluarte defensivo y, posteriormente, como área asociada principalmente a la pesca. A principios del siglo XX, se producen asentamientos vinculados con diversas explotaciones del sector industrial, caso de la Refinería o la Fábrica de Gas, así como la implantación del Matadero, o el Depósito de la Junta de Obras del Puerto, establecidas en los llanos como zona degradada y propicia para contener actividades nocivas, e impropias del entorno urbano.”[2]

“Llegados a este punto, debe reseñarse el papel destacado que adquiere el entonces teniente alcalde y presidente de la Comisión de  Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife Adán Martín Menis. Máximo defensor de la opción de Cabo-Llanos desde aquellas fechas, llegó a manifestar: “estamos en un punto clave para el desarrollo de Santa Cruz de Tenerife y de la isla. Si se construye el auditorio en Cabo-Llanos la zona se convertirá en polo de atracción de equipamientos y mejora del lugar en concreto y de la calidad en general. Es importante –agregó- que el auditorio se ubique ahí, de cara al mar, cerca del casco viejo, de la estación de autobuses, en unos terrenos lo suficientemente amplios como para desarrollar esa zona marginal. Este es un momento crucial para Santa Cruz de Tenerife. Pasarán cincuenta o sesenta años antes de que un proyecto de estas características vuelva a surgir” (1984).[3]

Haciendo un breve análisis del proceso urbano sufrido en la ciudad de Santa Cruz de Tenerife en las últimas décadas, se comprueba que en la de los setenta la ciudad se hallaba en una situación bastante caótica, con graves irregularidades edificatorias, como consecuencia de las imprecisiones legales producidas por una realidad de planeamiento desigual e incoherente. A pesar de que la ciudad contaba con un Plan General de Urbanización desde los años cincuenta (redactado en 1951 y aprobado definitivamente en 1957), no se había podido llevar a cabo muchas de las propuestas contenidas en el mismo hasta bien entrada la década de los ochenta.

Siguiendo la opinión de los redactores de aquel Plan General de Urbanización, “se concebía básicamente como un Plan de Reforma Interior del Casco, reduciéndose el tratamiento de Ensanche a unas directrices primarias para su desarrollo”.[4]

Desde aquellos momentos, se consideraba prioritario el tratamiento de Cabo-Llanos, previéndose una actuación en la zona que fue denominada el Ensanche de la Avenida Marítima. Sin embargo, transcurrieron casi dos décadas hasta que se produjo la redacción del llamado Proyecto de ordenación volumétrica del Plan Parcial de urbanización del sector de la Avenida Marítima. En el mismo y como  zona adyacente se incluía el Barrio del Cabo realizado y redactado por el arquitecto Enrique Rumeu de Armas. en noviembre de 1970 que fue, finalmente, aprobado en febrero de 1975.

A partir de esos momentos, en los años setenta, la zona de Cabo-Llanos comenzó a experimentar, las primeras intervenciones municipales de cierta envergadura como es el caso de la ocupación de parcelas pendientes de adquisición o la expropiación forzosa de inmuebles situados en estos terrenos.


[1] Artículo “Concurso para la construcción del Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife” en Basa, nº 15,  págs. 18 – 29; p. 19.1983

[2] Artículo “Concurso para la construcción del Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife” en Basa, nº 15,págs. 18 – 29; p. 19.1983.

[3] Campos, B. “El Atlántico Sonoro”, p. 41. 2002.

[4] Domínguez Anadón J. A: “Construir la Ciudad”. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de Tenerife. P. 151. 1983.

*Fuente original: tesis doctoral de Dulce Xerach. Universidad Europea de Madrid.